Pasear a tu perro debería ser uno de los momentos más relajantes y divertidos del día para ambos. Sin embargo, para muchos dueños, salir a caminar se convierte en un deporte extremo de fuerza y resistencia.
Si sientes que en lugar de pasear a tu perro, él te está paseando a ti, no estás solo. Es uno de los problemas de comportamiento más comunes. Pero, ¿por qué lo hacen?
Las 3 razones principales
1. El mundo exterior es demasiado emocionante
Imagínalo desde su perspectiva: pasa la mayor parte del día dentro de casa. Cuando por fin sale, el mundo está lleno de olores nuevos, otros perros, pájaros y personas. Su instinto natural es ir a investigar todo lo más rápido posible. Los perros, por naturaleza, caminan más rápido que los humanos.
2. Refuerzo involuntario (Le enseñamos que funciona)
Esta es la razón más común. Si tu perro tira de la correa hacia un árbol y tú, aunque sea con resistencia, avanzas y le permites llegar al árbol... le acabas de enseñar que tirar funciona. En su mente de perrito la ecuación es simple: "Tensión en la correa = Avanzar hacia lo que quiero".
3. Falta de estimulación mental previa
A veces sacamos a pasear a un perro que tiene los niveles de energía al 100%. Salen disparados como un cohete. Unos minutos de juegos mentales o de olfato antes de salir pueden bajar esa ansiedad drásticamente.
¿Cómo empezamos a solucionarlo?
Cambiar este hábito toma tiempo y paciencia, pero puedes empezar con estos sencillos pasos hoy mismo:
- Sé un árbol: En el momento exacto en que la correa se tense, detente por completo. No jales hacia atrás, solo no avances. Espera a que el perro regrese a ti o afloje la correa para volver a caminar.
- Premia la posición correcta: Lleva premios ricos en tus paseos. Cada vez que tu perro camine a tu lado con la correa floja, prémialo. Enséñale que el "lugar mágico" donde ocurren cosas buenas es a tu lado, no 3 metros adelante.
- Revisa el equipo: Los collares de ahorque o retráctiles suelen empeorar el problema. Un buen arnés anti-tirones (de enganche frontal) puede ser una excelente herramienta de ayuda mientras entrenas.
Recuerda, tu perro no tira de la correa para molestarte, simplemente hace lo que le ha funcionado hasta ahora. ¡Paciencia, consistencia y mucho amor!